Cómo calcular el precio de un vehículo importado en Argentina: guía práctica con ejemplos reales

Cuando un consumidor argentino ve el precio de un 0 km importado, difícilmente imagina que el número final es, en parte, el resultado de un complejo rompecabezas fiscal, logístico y financiero.

Escuela técnica30/08/2025
Calculo de valor de vehículo importado en Argentina
Calculo de valor de vehículo importado en Argentina

Un precio que va más allá del auto

Cuando un consumidor argentino se enfrenta al precio de un automóvil 0 km importado, es fácil caer en la trampa de pensar que ese número representa únicamente el costo del vehículo. Sin embargo, esa cifra es el resultado de un intrincado y complejo entramado fiscal, logístico y financiero que escapa a la simple lógica de mercado. El precio que se exhibe en los concesionarios es, en realidad, varias veces superior al valor FOB (Free On Board), que es el costo de fábrica en el puerto de origen, listo para embarcar.

Entender esta relación es esencial para evaluar si un automóvil es caro, barato o se encuentra en un rango razonable, pero también para entender el contexto que rodea al mercado automotor argentino. La distorsión del precio final no es un fenómeno aislado, sino el reflejo de políticas económicas que han impactado profundamente el costo de importar bienes. Impuestos elevados, aranceles aduaneros y costos logísticos forman parte del panorama que encarece a los vehículos, transformando lo que podría ser una compra más accesible en un verdadero desafío financiero.

Al entender que el precio que se muestra en el concesionario es el culminar de un largo recorrido de costos, los consumidores estarán mejor equipados para evaluar el verdadero valor de lo que están a punto de comprar.

Paso 1: el punto de partida, el FOB

El FOB es el precio base al que el fabricante o trader vende el vehículo en el puerto de salida.
Ejemplos de FOB reales o de referencia:

ORA 03 (eléctrico): ≤ USD 16.000 (límite legal para acceder al beneficio arancelario).
Haval H6 GT (naftero 2.0): ~USD 19.400
Jetour T1 (naftero 2.0T 4x4): ~USD 23.800
Tank 300 (estimado, 2.0T 4x4): ~USD 28–32.000

Paso 2: impuestos, fletes y costos

Sobre ese FOB se agregan varias capas:

  1. Flete y seguro internacional (varía, pero se estima 5–8% del FOB).
  2. Derecho de importación (arancel):
    1. 0% para eléctricos e híbridos dentro del cupo y con FOB ≤ 16.000.
    2. 35% para vehículos nafteros convencionales.
  3. IVA (21%) sobre la base imponible ya recargada.
  4. Impuestos Internos: aplican por escalas según precio mayorista; suelen impactar fuerte en SUVs medianos y grandes.
  5. Tasa estadística, gastos portuarios y aduaneros.
  6. Costos de homologación y pre-entrega.
  7. Margen de importador y concesionario.
  8. Riesgo cambiario y financiamiento del stock (en Argentina, no menor).

Paso 3: el multiplicador real

Cuando se compara FOB vs. precio al público (PVP), aparece un patrón:

  • SUVs eléctricos/híbridos con beneficio fiscal (ORA 03, H6 HEV, Jolion PRO):
    • FOB ≤ 16.000 → PVP 30–34.000 → multiplicador ≈ 1,9–2,1×
  • SUVs nafteros sin beneficios (Jetour T1, H6 GT):
    • FOB 19–24.000 → PVP 44–52.000 → multiplicador ≈ 2,2–2,3×

Es decir, el consumidor argentino paga aproximadamente el doble (o más) del precio FOB, dependiendo del régimen impositivo que le toque a ese modelo.

Ejemplo práctico: proyectar el Tank 300

Si el FOB del Tank 300 ronda los 28–32 mil dólares (según sitios como Alibaba, etc), y no califica a beneficios fiscales por superar el tope de 16.000, aplicamos el multiplicador típico de SUVs nafteros:

  • FOB 28.000 × 2,2 ≈ 61.600 USD
  • FOB 32.000 × 2,2 ≈ 70.400 USD

Resultado: en Argentina, un Tank 300 debería rondar entre 62 y 71 mil dólares al público, salvo cambios en aranceles o políticas fiscales.

La clave es usar esta fórmula

PVP estimado ≈ FOB × multiplicador (1,9–2,1× si híbrido/eléctrico con cupo; 2,2–2,3× si naftero sin beneficio)

Comparación regional

Cuando se mira el precio de un mismo vehículo en países vecinos, las diferencias saltan a la vista. Y no es casualidad: la estructura impositiva de cada país cambia radicalmente el resultado.

Chile:

  • Arancel de importación 0% gracias a múltiples tratados de libre comercio (TLC).
  • IVA 19% y costos de nacionalización relativamente bajos.
  • Resultado: el multiplicador sobre el FOB suele ser 1,3–1,5×.
  • Ejemplo: un SUV con FOB 20.000 USD termina en 26–30 mil dólares al público.

Uruguay:

  • Tiene aranceles Mercosur (35%), pero combina impuestos específicos por cilindrada y una carga impositiva menos volátil que la argentina.
  • Multiplicador promedio: 1,7–1,9×.
  • Ejemplo: un modelo con FOB 20.000 USD se vende en torno a 34–38 mil dólares.

Argentina:

  • Arancel 35% (salvo excepciones para eléctricos/híbridos con FOB ≤ 16 mil).
  • IVA 21% + Impuestos Internos + tasas + riesgo cambiario.
  • Multiplicador promedio: 2,2–2,3× para vehículos nafteros convencionales.
  • El mismo SUV con FOB 20.000 USD puede terminar en 44–46 mil dólares.

La comparación deja claro por qué Chile es uno de los países con autos más “baratos” de la región, mientras que Argentina figura entre los más caros, incluso frente a Uruguay. La combinación de aranceles altos, impuestos internos y volatilidad cambiaria genera una penalidad de 30–40% extra sobre el precio regional.

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